Ejercicio de Escritura No. 11: Uñas
— ¡Soltadme!, — gritaba desesperado— mientras sus uñas se clavan aun mas en mi piel. La discusión se había tornado tensa, pero es que ninguno de los dos podíamos flaquear ante semejante situación. — ¡Soltadme te lo repito!, pero ese bastardo hacia caso omiso, me seguía clavando y clavando mas sus uñas en mi brazo. — ¡Maldito no ves que tengo razón!, —seguí insistiendo—, aun sabiendo que era como hablar con una pared. Mi paciencia llego al límite cuando vi la primera gota de sangre y no tuve mayor problema que tirarlo, de un solo empujón, al suelo; es que ese maldito loro como podía repetir que me llamo Pacheco, si bien sabe que mi nombre es ¡Luis!… ¿o era Pacheco?
Ejercicio de Escritura No. 8: El Circo
Hasta que…
Salí de mi casa en una mañana común y corriente. Me saludo como de costumbre el cartero, el tendero, el hombre bala y el mago, todos al mismo tiempo; seguí mi aventura hasta el bus, pero desafortunadamente paso un carrito de payasos, me toco cogerlo porque ya iba un poco tarde, siempre me desespera tener que irme tan estrecho. Me bajé en la esquina de la calle Gasca con la carrera Du Soleil y allí me monte en la barra de equilibrio que me deja en la puerta de la Universidad de Traga Fuegos. Llegué a la carpa 126 donde ya el profesor Houdini había comenzado con el tema central de la materia: escupirle fuego a un león en la cara, mientras estamos encadenados a una mujer barbada. No lo logre entender bien, pero bueno ya todos sabemos como termino el asunto. Lo importante es que fue un día completamente normal, hasta que sucedió lo inesperado.
Narracion No.5 Semana Santa
Ciclo Vital
Y así pues, reímos y cantamos, hasta que la vida…nos quitamos
Ejercicio de Escritura No.6
“Un director de cine no tiene mas amigos fieles que sus obras mas aclamadas”
Narracion No.3
En la mañana son mas placenteras
Y así las quiero yo: dulces, jugosas, coloradas, con pecas. Que con solo pasar mi lengua por ellas, sienta un sinfín de sensaciones, que me lleven del éxtasis a la locura, que me pierda en sus sabores y que me hagan entrar en el deseo de morderlas suavemente y sentir sus dulces jugos llenando mi boca. No podría concebir una mañana sin probarlas, sin sentirme seguro que estarán ahí cuando yo las necesite, es mas cuando yo requiera disfrutar de una para poderme sentir vivo. Es que las quiero sentir sin ningún temor, sin ninguna aberración ni mucho menos sin ningún tabú. Quiero sentirlas a su máxima expresión, pequeñas, grandes, medianas, de cualquier forma y tamaño quisiera tenerlas solo para mí. Y es que no puedo controlar las ganas insaciables de comerme una…Fresa en la mañana
Ejercico de Escritura No.9
Solo un pequeño susto
Día soleado en el centro de la ciudad, Juan y Gabriel caminaban cerca del parque San Ignacio con demasiada premura, ya que debían cumplir con un horario muy apretado en ese dia. Llegaron al frente del local donde debían llegar pero un fuerte trafico les impedía el paso, Juan dio un paso en la calle esperando el momento oportuno para cruzar, pero Gabriel se abalanzo hacia los carros y cruzo corriendo frente a un gran camión, con fortuna para el que este no arranco rápidamente, pero se encontró de frente a una motocicleta que se encontraba detrás del camión. Gabriel reacciono inmediatamente y salto por encima de la parte delantera de la moto, cayendo en la acera, pero sin ningún rasguño, ya que cuenta con reflejos casi felinos que lo salvaron de un inminente accidente. En ese momento recordó aquel domingo por la mañana cuando se divertía en la ciclo vía cercana a su hogar junto a su familia, Gabriel montaba en su monopatín recién comprado en su cumpleaños, de repente una motocicleta con dos hombres irrumpió en la tranquilidad del momento y, mientras zigzagueaban entre los deportistas, Gabriel observaba como se aproximaba hacia él, en ese momento se paralizo pero un grito de su padre lo hizo alertar y salió corriendo hacia un lado de la calle, pero la moto tomo el mismo rumbo, así que retrocedió inmediatamente, con la mala fortuna de que la motocicleta volvió a hacer lo mismo, así que hizo lo único que se le ocurrió en ese momento, luego de ver pasar frente a sus ojos su corta vida, lanzo lejos su monopatín y se tiro al extremo de la calle, haciendo caer a los dos hombres en su movimiento. Gabriel corrió rápidamente a los brazos de su padre, mientras los dos tipos se levantaban y se dirigían hacia el niño, Gabriel observó un revolver en el pantalón del conductor de la moto y se petrifico del susto, esperando un balazo que atravesara su cráneo, pero el hombre solo se disculpo y con la ayuda de su acompañante levanto la moto y siguieron su camino. Gabriel volvió de su recuerdo y Juan le pregunto que le había sucedido, este solo respondió: -Nada, solo un pequeño susto.
Ejercicio de Escritura No.7
Toda una vida pagando, Por el error de una sola noche
De mirada cansada, cara demacrada, cuerpo desgastado y desaliñada, pero con una alegría y un espíritu que contagia a todos, tal vez sea por el sin fin de alcohol y de drogas que ha consumido en su vida o por la decisión de tomarse la vida de una forma diferente, pero sus locuras y ocurrencias hacen que todos rían a carcajadas mientras esta excéntrica mujer grita una serie de palabras, para ella contando una historia importante, para nosotros solo son eso. Nos paramos uno que otro día a escucharla con sus cuentos y sus desatines, pero nunca nos ponemos a pensar que la llevo a este punto, pero es que la vida no es para nada fácil cuando te vuelves madre de 16 años, con un padre que no responde y con una familia que no te apoya. Y es que a Olga siempre le achacaron la total culpabilidad de sus errores, nunca tuvo la oportunidad de defenderse y nunca tuvo a nadie que lo hiciera, le toco volverse cabeza de familia a muy temprana edad y no pudo con la carga, se dejo perder en la primera oportunidad que se le presento y desde entonces no ha vuelto de su viaje. Su hija, ya grande, le lleva comida todos los días y le da ropa y posada cada vez que puede, lo hace por el amor innato a la progenitora y por el sentimiento de tristeza y de compasión que siente hacia ella, pero también lo hace para demostrar que es mejor, que aprendió de los errores de su madre y que tiene un corazón muy grande como para estar recriminándole a una mujer que lo único que hizo fue querer vivir su juventud, pero que se le vino el mundo encima sin ningún alto en la caída.
Ejercicio de escritura No.5: Lugar preferido del hogar
El Balcón
Eran las 6:35 PM cuando sentí el primer trueno que anunciaba una gran tempestad. Como de costumbre tomé una silla, me coloque un saco y salí al balcón para ver la lluvia caer. Empezó con una lluvia de gotas grandes, esas que parecen no mojarnos. Luego, empezó a ventear, se veía el árbol de eucalipto frente a mi balcón moverse de un lado al otro. Sus ramas golpeaban fuertemente contra el bloque del lado. Me decidí levantarme por una taza de chocolate y puse a sonar una música suave para relajarme. Volví a tomar mi asiento y observe con agrado a las personas corriendo para resguardarse. “Me gustaría estar ahí abajo, mojándome, saltando, divirtiéndome”, pensé en ese momento. La lluvia empezó a calmarse, ya no me interesaba observar. “Solo me gusta ver la tempestad y los arboles bailando sin temor bajo ella”, afirme para mi mismo en ese momento. Me tiré a dormir en el sillón de mi sala y solo desperté hasta el día siguiente.
Narración No.2
Entre Putas Y “Regalos”
Era un 24 de Diciembre, Andrea y Estefanía, esperaban como siempre la llegada del niño Jesús, al cual le habían pedido un regalo poco común para algunos, no había sido una casa para sus muñecas, ni un vestido, ni una bicicleta, ni la paz para el mundo, lo único que habían pedido era un padre, uno responsable, uno que las quisiera, uno que las protegiera, para poder reemplazar a la escoria que tenían como tal, pero obviamente como pequeñas niñas que solo querían jugar y divertirse sin la noción de mundo que nosotros percibimos o como me gusta decir a mí, sin la mierda que llevamos encima, esperaban muchos juguetes, querían una sala llena como los años pasados, tristemente esto no pasaría. Eran alrededor de las 7 de la noche y Alberto, su padre, no aparecía por ningún lado, algo extraño ya que vivía en el piso de arriba del edificio donde vivían ellas; las niñas con esperanza veían la puerta, esperando a un padre que nunca llegaría.
Eran ya las 12, y todos los niños salían a la calle a mostrar sus recompensas por haber sido buenos niños durante todo el año, esa mentira que nos han vendido año tras año para mantenernos a línea, intentando evitar que alguien se descarrile, afortunadamente muchos lo hacen constantemente. Pero, para ellas no habían recompensa, y no lo lograban entender, porque no recibían nada, si fueron las mejores en sus salones, si nunca le dieron un solo problema a su madre, si respetaron a sus mayores, si nunca gritaron ni rieron cuando no debían, si se mostraron sumisas ante dios, ¿por qué no habían regalos para dos niñas de un comportamiento intachable?, dura lección tendrían que aprender días después.
Ya era doce de enero, cuando un padre demacrado y avergonzado aparecía en la casa de las pequeñas, intentando explicar el porqué de su ausencia durante tanto tiempo; las saco al parque a comer un insípido helado y después de una larga charla les explico a las niñas ciertas cosas que les irían a servir por el resto de sus vidas como: que no existía ese tal niño Jesús y que si existía, era el último que les iría a dar unos regalos; que la vida no es color de rosa, que a veces se nace en una cuna de oro y otras toca por padre a una chanda como él; que si quieren algo, con seguridad nadie se los va a regalar, que les tocara sufrir para conseguirlo, pero que sentirán una gran alegría al tener algo que fue sudado y en ocasiones sangrado; que lo único que tienen para toda la vida es a la gente que aman, que lo material se va en cualquier segundo, pero que siempre se van a tener una a la otra y, por supuesto a su madre; y por ultimo les dejo una frase que las dejo marcadas para siempre: “Hijas, no estuve en su navidad porque estuve muy ocupado entre putas, marihuana, cocaína, ácidos, éxtasis, pegantes, es decir, ENTRE PUTAS Y MIS REGALOS”
